OBSERVATORIO SOBRE LA VULNERACIÓN DE DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL

La Asociación Española de Fundaciones Tutelares junto con las Fundaciones Tutelares miembro están redactando un estudio sobre la vulneración de derechos de personas con discapacidad intelectual durante el confinamiento ocasionado por el Covid-19, entre ellas las personas apoyadas por la Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa.

Sofía de Salas, Patrona de la Fundación, forma parte de la red de juristas de dicho observatorio.

Os dejamos a continuación enlace al «Posicionamiento sobre las restricciones a las salidas de las personas con discapacidad derivadas de la crisis sanitaria del coronavirus».

 

 

FORMACIÓN EN PRIMEROS AUXILIOS

Ayer asistimos junto a algunos de los voluntarios tutelares a una formación sobre primeros auxilios dirigida a voluntariado e impartida por la Cruz Roja de Zaragoza.

Fue una sesión muy interesante en la que se trataron temas como la conducta PAS, la reanimación de adultos y pediátrica, los atragantamientos y las heridas y hemorragias, todo ello totalmente actualizado a los protocolos y medidas exigidas por el Covid19.

Un estudio sobre la situación de la tutela de las personas adultas con discapacidad intelectual en España identifica que un 47% están por debajo del umbral de la pobreza

Zaragoza, 17 de junio de 2020.-NP

La Asociación Española de Fundaciones Tutelares (AEFT) publica su tercer Estudio sobre la situación de la tutela en España, entre los años 2015 y 2019, que profundiza en el perfil de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo apoyadas, así como evidencia el nivel de reconocimiento y cobertura pública de los servicios que prestan las Fundaciones Tutelares que las apoyan.

Este estudio, en el que participaron las Fundaciones Tutelares de la red de la AEFT (entre ellas la Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa), hace una radiografía de la población apoyada por estas entidades y concluye, entre otras cuestiones, que el 47% se encuentra por debajo del umbral de la pobreza o en situación de pobreza relativa, lo que dificulta aún más el acceso a derechos recogidos en la Convención como el de elegir su lugar de residencia, contar con los apoyos que precisen para ello y ser, así, parte de la comunidad en igualdad de condiciones que los demás. En el caso de la FUNDACIÓN TUTELAR ARAGONESA LUIS DE AZÚA, esto supone un 17,65% sobre el total.

Otro de los datos que destacan en el Estudio y que resultan preocupantes es que, “pese a que una amplia mayoría está en Centros Especiales de Empleo y que ha habido un aumento del porcentaje de personas que cuentan con un empleo ordinario, vemos cómo un 15% de las personas que apoyamos no tiene ninguna ocupación”, destaca Irene Yepes, directora de la AEFT.

Por otro lado, y aunque se evidencia un incremento en el número de personas que viven de forma independiente, casi un 18% en el caso de aquellas apoyadas por la FUNDACIÓN TUTELAR ARAGONESA LUIS DE AZÚA, “la mayoría de las personas que apoyamos está institucionalizada. Esta situación puede responder a la falta o imposibilidad de acceso a otros recursos, a situaciones sobrevenidas o a una decisión tomada por la propia persona. Debemos indagar en el motivo y trabajar para ofrecer oportunidades a quienes desean vivir en otro tipo de hogar”, explica Yepes.

Asimismo, se recoge por primera vez en el estudio la cifra de personas apoyadas por estas entidades que ha sufrido situaciones de abuso o violencia, alcanzando un 10% de la población a nivel estatal, entre las que se encuentra la violencia de género, aunque en el caso de la FUNDACIÓN TUTELAR ARAGONESA LUIS DE AZÚA no se identificaron casos. “Esta situación ha motivado, entre otras, la creación de un Observatorio de Derechos para detectar casos de abuso o violencia y poder darles respuesta de manera eficaz entre toda la red”, explica la directora de la AEFT.

En el caso concreto de la FUNDACIÓN TUTELAR ARAGONESA LUIS DE AZÚA, por otro lado, sí nos resulta reseñable añadir que la cifra de personas apoyadas por la entidad mayores de 60 años supera el 40% del total, así como resaltar que un 17% precisa de apoyos extensos o generalizados en su día a día, algo que debe estar presente de cara a la cartera de Servicios Sociales puesto que la financiación a través de subvenciones públicas es necesaria para mantener una estabilidad y asegurar que todas las personas puedan acceder a este servicio.

Como dato positivo, el estudio identifica un cambio de tendencia en el tipo de sentencias que se dictan en los procesos de modificación de la capacidad. En los últimos años, se observa en los nuevos cargos asumidos por las entidades, una disminución del número de tutelas frente a las curatelas, siendo estas últimas figuras más adaptadas a los apoyos y necesidades de las personas y, por tanto, más acordes con la Convención.

Por último, este Estudio -el tercero que publica la Asociación y el único que identifica el perfil de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo con la capacidad modificada jurídicamente- pone el acento en la necesidad de seguir mejorando el reconocimiento y la cobertura pública de los servicios de apoyo a la capacidad jurídica y de “poner en marcha mecanismos adecuados que garanticen el reconocimiento y la sostenibilidad de los servicios de apoyo a la capacidad jurídica de las personas con discapacidad intelectual, eliminando las diferencias existentes entre las Comunidades Autónomas, para evitar desigualdades para la ciudadanía en el acceso y garantía de estos servicio”, asevera Yepes, para concluir que durante este año y a través del Observatorio de Derechos de la entidad, que se desarrolla, al igual que el Estudio, gracias a la subvención con cargo al 0,7% del IRPF, “se sigue trabajando en la recopilación y análisis de la situación de las personas que apoyamos y sus entidades, al saber que esta se ha visto claramente afectada debido a la crisis generada por el COVID19”.

ACCEDE AL ESTUDIO EN PDF:

ESTUDIO SOBRE LA SITUACIÓN DE LA TUTELA EN ESPAÑA

COVID-19: «Voluntarios Tutelares y despedidas en la distancia»

La situación generada por la crisis del Covid-19 nos ha pillado de improviso a todos. Sin previo aviso, dejamos de abrazar a nuestros amigos y seres queridos y de tomar deliciosos cafés en nuestras terrazas favoritas.

En el caso de las Fundaciones Tutelares que acompañamos a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo en sus proyectos de vida, y en concreto de la nuestra, la Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa, el choque personal, emocional y organizacional no ha sido para menos: hemos tenido que cancelar actividades de ocio, visitas programadas, seguimientos personalizados y rutinarios, reuniones de voluntariado…y hemos tenido que focalizar toda nuestra atención en la salud de todas aquellas personas que apoyamos y en aumentar al 200% la comunicación e interacción. Como diría la expresión…¡al pie del cañón!

“Por suerte”, podemos decir que “el dichoso bicho”, como dicen algunas de las personas tuteladas, solo ha tocado de cerca a cuatro de ellas (y esperemos de corazón que esta cifra continúe sin aumentarse), de las cuales tres están superando con creces la enfermedad. Bien es cierto que el confinamiento y aislamiento social nos afecta a todos y los días comienzan a pesar, sobre todo en las personas que tienen algún tipo de alteración conductual.

Pero, por desgracia, y como bien sabemos todos los ciudadanos, no todo el mundo sale airoso de este virus y esto se agrava en un colectivo como lo es el de la discapacidad intelectual, donde muchas personas tienen importantes patologías asociadas que les hacen ser más vulnerables ante el Covid-19. A esto, debemos tener en cuenta también el factor de la edad avanzada.

Dicho esto, queremos contar la historia de Miguel, persona de 72 años de edad, veterano en la Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa. Él contrajo el Covid-19 en la residencia donde vivía y, tras una semana con sintomatología controlada en dicho centro, tuvo que ser ingresado de urgencia por un alto nivel de fiebre y una muy baja saturación de oxígeno en sangre, donde pasó algo más de 48 horas y finalmente no consiguió ganar la batalla.

Durante estos duros días, la Fundación centró su atención en mantener un contacto continuado, primero con los profesionales de la residencia y después con el personal médico del Hospital. Miguel tuvo que permanecer aislado y sin acompañamiento de ningún tipo por recomendación sanitaria, algo que nos provocó una fuerte angustia. Los test daban resultados negativos pero los especialistas estaban seguros de que se trataba de un diagnóstico de coronavirus.

Pero Miguel, además de los profesionales de la Fundación que tanto le queríamos, tenía a su lado a una persona muy especial, Mari Carmen, quien durante estos días estuvo muy pendiente del estado de Miguel y de cómo se sentía. Mari Carmen era su voluntaria tutelar desde hace 25 años, momento en el que el nacimiento de la Fundación tuvo lugar y unió sus vidas. Desde entonces, no se habían separado.

Cuando Miguel todavía no dependía de una silla de ruedas ni precisaba de tantos apoyos para sus actividades básicas de la vida diaria, disfrutaba de agradables paseos con Mari Carmen e iba a comer a su casa junto a su familia de vez en cuando. Ya en estos últimos años, Miguel era una persona más dependiente debido a que la paraparesia espástica que padecía le “engarrotaba” cada vez más los músculos y también su comunicación verbal había disminuido notablemente, pero esto no era ningún impedimento para Mari Carmen, ya que participaban juntos en todas las actividades de la Fundación Tutelar y con solo una sonrisa, un pequeño gesto o un susurro de tres o cuatro palabras seguidas que él acostumbraba a hacer, ella entendía perfectamente si Miguel estaba a gusto.

Era increíble ver cómo se emocionaba cada vez que veía a Mari Carmen, como él decía, “vaya sorpresa más buena, no me lo esperaba hoy”. Seguro que Mari Carmen no olvida jamás, al igual que el resto de la Fundación, ese gesto juguetón, tranquilo y sonriente que siempre representaba a Miguel a pesar de sus dificultades.

P1: Mari Carmen, han sido 25 años acompañando a Miguel en su proyecto de vida y en los acontecimientos más importantes de ésta. ¿Qué destacarías de su forma de ser y cómo han sido tus apoyos hacia él los últimos años?

R- Cuando Miguel perdió a sus seres más queridos, su madre y su hermana, con las que convivía, tuvo que ser internado en un Centro Asistencial, lo que para él supuso un tremendo golpe. Y aunque él comprendía que dada su situación era lo mejor, no dejaba de añorar a su familia y el poder pasear por su ciudad. Así que cuando empezamos esta andadura del voluntariado tutelar, fue de lo más fácil, solo tuve que presentarle a mi familia y hacerle partícipe de salidas, paseos y juegos. Era una persona muy agradecida, nunca se quejaba y todo le parecía bien. Tenía una sonrisa pícara y unos ojos muy alegres. En los últimos años fue sufriendo un gran deterioro, perdió la movilidad y tenía muy poca comunicación verbal, sin embargo su sonrisa de gratitud y su alegría por compartir un rato siempre estuvo presente. Ya no podíamos dar tantos paseos ni comer ese bocata de calamares con una cerveza que tanto le gustaba, pero si tomar un cafecito y compartir esos recuerdos y esas canciones que a él siempre le gustaban.

P2: Miguel se ha marchado en una situación muy complicada para todos en la que no hemos podido despedirnos. ¿Cómo lo has vivido siendo su voluntaria tutelar?

R- Con mucho dolor, Miguel había sido hospitalizado en varias ocasiones, en estado grave, su salud era delicada, pero siempre he podido estar cerca y reconfortarle con cariño. Él siempre respondía con una sonrisa y una mirada tierna. Sin embargo ahora, sin poder estar con él, sin darle ese ánimo, sin darle la mano para que sienta que estás cerca, es muy duro. Lo único que consuela es saber que ya estará feliz en el cielo con sus seres más queridos: su madre y su hermana.

P3: Por último, nos gustaría que explicases la importancia que tiene para ti la figura del voluntario tutelar en una crisis como la actual generada por el Covid-19 con las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que apoyamos.

R- En esta crisis en la que todos estamos confinados, y que nos hemos vuelto expertos en comunicaciones, nos damos cuenta que ahora hablamos más que nunca por teléfono, porque necesitamos comunicarnos con nuestra familia, amigos, vecinos… Necesitamos saber que todos están bien, que lo vamos sobrellevando. Esta cercanía que intentamos mantener, aunque sea a distancia, es la que no les puede faltar nunca a estas personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, tienen que sentir que “sus amigos” siguen estando ahí. Es fundamental la comunicación con ellos a través del teléfono o bien que les transmitan que se ha preguntado por ellos.

 

Esperamos no tener que despedir en la distancia a nadie más como en el caso de Miguel, aunque siempre estará muy cerquita, es nuestra memoria.

Seguro que JUNTOS superamos esta crisis de la mejor manera posible.

Y, ante todo, ¡positivismo y mucho ánimo! Volverán los buenos tiempos…

Celebramos el 25 ANIVERSARIO de la Fundación

La Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa celebra este año su 25 ANIVERSARIO, el cual estará lleno de actividades y acciones en pro de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo que apoya desde su creación.
Echa un vistazo al primer evento previsto, un recital del grupo «Celtic Airs».
¡Os esperamos a todos!

Más información e invitaciones en: www.fundacioncajaruraldearagon.es o llamando a nuestro teléfono: 976 23 93 32.

¡VIAJE A BRUSELAS!

El pasado 22 de enero acompañamos a Mariano, persona tutelada por la Fundación Tutelar Aragonesa Luis de Azúa, en su visita a Bruselas (Bélgica) como premiado en el VIII concurso de pintura y escultura «Trazos de igualdad» del CERMI-Aragón.

Durante la estancia de tres días tuvimos la oportunidad de descubrir el centro neurálgico de Bruselas, su Grand-Place, la disparidad de edificios, el Atomium, el Palacio del Cincuentenario, las antiguas chocolaterías y también las típicas cervecerías. Además, pudimos visitar de una forma muy especial la sede del Parlamento Europeo gracias al eurodiputado Pablo Arias Echevarría, promotor del concurso.

Desde aquí queremos agradecer al CERMI-Aragón el hacer posible esta iniciativa integradora e impulsar a personas como Mariano, con cualquier tipo de discapacidad, a expresarse libremente y mostrar sus emociones a través del arte.

Sin duda, una experiencia inolvidable para todos.

Navidades fuera de casa, amigos de los buenos y… ¡que vienen los Reyes!

Como a todas las familias, nos gusta celebrar las Navidades con los nuestros y disfrutar de villancicos, turrones y regalos.

Como no podía ser de otra manera, nos alojamos en el Centro de Ocio Terapéutico AZ de la Fundación Virgen del Pueyo en Novallas para celebrar la Nochevieja y el día de Reyes, e hicimos excursiones a lugares cercanos como Tarazona, Alcalá de Moncayo o Tudela. ¡Incluso vimos a los Reyes!

Al regresar, tuvimos la tradicional merienda de Reyes junto a todos los Voluntarios Tutelares y trabajadoras de la Fundación donde, de nuevo…¡vinieron los Reyes llenos de regalos!

Seguro que este año 2020 nos depara un montón de actividades y nuevas personas por conocer.