3 DE SEPTIEMBRE DE 2021, UN PASO ADELANTE POR EL DERECHO A DECIDIR

El pasado 3 de septiembre fue uno de esos días para recordar, un gran avance para todas las personas con discapacidad, familias, profesionales relacionados y, por supuesto, para toda la sociedad.

El 3 de septiembre entró en vigor en España la mayor Reforma de la Legislación civil y procesal en materia de discapacidad y apoyos, por lo que personas de todas las Comunidades Autónomas que formamos parte de la red de entidades de la Asociación Española de Fundaciones Tutelares salimos a la calle a celebrarlo y dar UN PASO ADELANTE POR EL DERECHO A DECIDIR.

Esta Reforma es de especial importancia, puesto que deja atrás la incapacitación judicial y la «tutela» en su sentido más estricto para apostar por un sistema de apoyos individualizado y acorde a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

En el caso de Aragón, dos personas apoyadas por la Fundación Aragonesa Luis de Azúa, leyeron el manifiesto en Lectura Fácil acompañados por la Consejera de Ciudadanía y Servicios Sociales del Gobierno de Aragón, Mariví Broto, y la Directora Gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, Noelia Carbó.

Queda mucho por hacer pero, desde luego, este es el comienzo de un gran cambio.

Os dejamos aquí el Manifiesto en Lectura Fácil así como algunas imágenes:

 

UN VERANO PARA EL RECUERDO

Tras todos estos meses de incertidumbre, confinamientos, lejanía de nuestros seres queridos, pocas opciones de ocio y muchas restricciones, eran muy necesarias unas vacaciones como las de siempre, con los nuestros.

Dado que la situación era bastante favorable y la vacunación ha avanzado rápidamente, fue posible organizar dos periodos de vacaciones en los que disfrutar y desconectar de la tormenta vivida, por supuesto siguiendo unos protocolos muy estrictos con respecto al tema sanitario.

En primer lugar, visitamos el Albergue «El último bucardo» de Linás de Broto, Huesca, donde ya nos conocen de años anteriores y siempre nos tratan con el mayor de los cariños. Allí tuvimos oportunidad de hacer juegos, inventar canciones divertidas y alguna que otra «jotica», decorar camisetas y hacer grandes andadas disfrutando del aire puro y limpio del Pirineo.

Una semana más tarde, con el cuerpo ya descansado, nos fuimos a Calafell, Tarragona, donde también somos siempre muy bien recibidos por el Hotel Solimar y los establecimientos de la zona. Disfrutamos de playa y piscina, de largos paseos viendo puestos y puestos de venta de regalos, de ricos helados a la luz de la luna con su barquillo correspondiente y, por qué no decirlo, ¡de un rico buffet libre!

No podemos estar más contentos de retomar estas actividades de ocio que tanto nos gustan, que nos ayudan a desconectar, en muchos casos, de la vida en residencia, y que nos hacen sentir familia unida de nuevo. También de que se siguieron los protocolos establecidos «a raja tabla» y no tuvimos ningún susto, algo que debemos agradecer.

Esperemos que esto siga mejorando para volver a hacer actividades muy, muy pronto.

¡Os dejamos con unas imágenes!